Alicia recuerda la fiesta de la virgen de la Asunción, patrona de su
pueblo natal.
Su familia lo celebraba con una sopa de gallina con patatas fritas
cortadas a cuadros y de segundo pollo en pepitoria, que era pollo en salsa con
ajo que se machaba con sal gorda y luego al mortero se le echa una rebanada de
pan frito con un chorrito de vino blanco y de postre un corte de helado.
Un año mientras celebraban la comida tuvieron que ir al practicante
porque Alicia desde pequeña tenía hemorragias nasales y su madre le ponía un
algodón con agua oxigenada pero esta vez ese remedio no dio resultado y el
practicante le puso una inyección.
También recuerda los fuegos artificiales la víspera del día de san
Agustín, había concursos en la plaza que organizaba la comisión de fiestas del
ayuntamiento y ella, su hermana y su prima de niñas ganaron un premio por la
canción del verano “Eva María se fue buscando el sol de la playa”.
Y con el dinero que les dieron se compraron helados y fichas para los
coches de choque.