Lo que más me gustaba de la laboral eran las chocolatinas que nos daban
por las tardes, hacíamos cola para recogerlas en la puerta interior del comedor
y pasábamos varias veces para guardarlas y para cuando fuéramos a nuestra casa
por Navidad regalárselas a nuestra familia.
También me acuerdo de que el comedor tenía una puerta acristalada que
daba a una fuente con estanque y los domingos preparaban unas paellas con
cangrejos de mar, cigalas y gambas. Era el único día de la semana en el que
comíamos pasteles de postre y podíamos repetir.
Un domingo hicimos una apuesta a
ver quién comía más pasteles y ganó una niña más mayor que yo.
En el salón de actos veíamos películas de Charlton Heston (Ben – Hur) y
“Psicosis” con Anthony Perkins como actor principal.
También había conciertos recuerdo
cuando Lluís Llach (cantautor catalán) nos deleitó con sus canciones.
Había varias laborales la nuestra era
la de Cáceres, había otra en Zaragoza, otra en Elche y en Gijón.