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CANTANDO

 

                            

    Cuánta libertad en la plaza de la catedral íbamos cantando<<Las penas y las vaquillas se van por la misma senda las penas son de los hombres las vaquillas son ajenas>>.

    Salir de la monotonía del barrio entrar a contemplar las vidrieras y el sermón del cura.

    Pasear por las intrincadas calles del gótico, entrar a ver una explosión en el museo Mares, tomar unos churros con chocolate en las churrerías de la ruta del Quijote… compartir unas risas a pesar del calor sofocante y seguir cantando; siempre cantando.

-MFC

LA MUJER DEL ABRIGO

 

 

     Era un día soleado de primavera Elsa y sus amigas después de un largo paseo se sentaron en una terracita a tomar unas tapas y un vermut, no faltaron las risas y los brindis. Había mucha gente Elsa se fijó en una joven que llevaba abrigo y una bolsa de la librería parecía cliente antigua porque enseguida le pusieron una mesa.

     Elsa como amante de la lectura no le quitaba la vista de encima y pudo ver que llevaba un libro de sus  favoritos ─ Balcón en invierno de Luis Landero─

     Se acercó, conversaron sobre él y todas sus publicaciones, también de Alice Munro e Irene Vallejo una joven escritora que estará en el pregón del día del libro.

     Cuando llegó a casa Elsa se puso a bailar la canción de Sergio y Estibaliz<<Cantinero de Cuba, Cuba, Cuba, Cuba; bebe aguardiente para olvidar>>

     Y en estas llega su marido con un ramo de margaritas silvestres, que había encontrado en el campo donde viven sus padres, para alegrar la mesa con una exquisita paella que había hecho su hijo.

Y Elsa esperaba con ilusión que llegara el próximo vermut para ver a la desconocida  y hacerse amigas.

-MFC

 

 

EL LAGO

 

     Cuando acababa de despuntar el día Lucía cogió su mochila con víveres y se fue a dar un paseo en bicicleta, el aire fresco la fue despertando y cuando se le abrió el apetito se paró en un hermoso parque con un lago, lleno de plantas de todos los países: El drago traído de canarias, el Madroño, el Alcornoque, higueras, palmeras traídas de Cuba…y se quedó un rato contemplando el lago.

     De pronto escuchó una voz que gritaba ─socorro que me ahogo, socorro─ dejó la bicicleta atada un árbol y se levantó a ver de dónde venía con la intención de ayudar, y divisó muy cerca de la orilla del lago a alguien moverse─ dame la mano, dijo Lucía ─

     Era porque  se había acercado mucho al camino que bordea el lago para coger lirios.

     Salió empapado y muerto de frío, Lucia le dijo que le prestaba su bicicleta para que fuera a su casa a ponerse ropa seca y luego se la trajera al parque. El joven agradeció la ofrenda y le aseguró en tardaría media hora ya que vivía en un edificio alto desde donde se divisaba  el parque.

     Mientras esperaba, Lucia se iba comiendo  el desayuno que tenía en su mochila.

     No pasó mucho rato y el parque se llenó de niños que asustaban a las palomas y corrían con sus bicicletas diminutas como si fueran pequeños enanitos.

     Y ella ya se estaba impacientando tenía ganas de que le devolviera la bicicleta para seguir su paseo. La media hora ya había pasado con creces y el parque cada vez se llenaba más.

      Lucia se levantaba del banco donde estaba sentada a ver si el muchacho no la iba a encontrar. Fue entonces cuando divisó al joven con su bicicleta lo cual le satisfizo  mucho.

     Y es que  con tanta picaresca como  hay en este mundo de ciudad… había dado con alguien honrado.

 

-MFC

 

 

 

UN LARGO VIAJE


 

     Una mujer y un niño de un año, se montan en el tren que recorre toda la Península Ibérica para entretener al niño ella llevaba música en el walkman con canciones infantiles, también juegos de madera de encajar. El largo tren iba lleno de pasajeros acostumbrados a hacer ese viaje todas las vacaciones de verano.

     Ella iba a su pueblo  a ver a  unos  parientes y darles a conocer al niño, el cual no se estaba quieto ni un momento y se recorría el pasillo,  pero cuando el tren paraba en una estación para dejar pasajeros… el niño quería bajarse del tren y así en cada  estación hasta que su vagón se había quedado vacío.

     De pronto el tren para por una avería y el revisor les comunica que han de permanecer en sus asientos entonces la madre sienta al niño a su lado y van cantando canciones hasta que los dos quedan exhaustos y se duermen.

     Al cabo de una hora el tren se pone en marcha de nuevo y se van a la  cafetería a coger fuerzas. De pronto el niño desaparece. La madre lo va buscando por todos los vagones y resulta que estaba en el vagón del maquinista y el hombre muy  amable  estaba encantado de tener al niño  a su lado  porque le hacía muchas preguntas, era muy dicharachero , lo obedecía cuando le decía: ─No toques aquí, ni alli, tú ves viendo la vía─

     Cuando llegan al pueblo era ya de noche y sus parientes los esperaban, con un buen caldo y carne a la plancha, lo peor era el calor que hacía en verano,  sin rio ni piscina. No pudieron dormir ni el niño ni la madre por culpa de los mosquitos.

      Al cabo de una semana uno de los parientes,  los llevó en coche  casa de unas amigas  buscando la playa y la brisa suave.

     Un viaje que sólo se repite una vez.

 

-MFC

 

VISITAS

 

     Elsa vive cerca de la playa, muy lejos de su familia y  siempre está deseando verlos.

    Su familia vive en un pueblo pequeño de interior donde todos son familia hasta los que no lo son─ como los vecinos─

    Un domingo en el que Elsa estaba escribiendo un cuento infantil, le suena el móvil, era Manuel  el hijo de su vecina Juana que se había desplazado a la gran ciudad, para hacer un curso intensivo  sobre contabilidad.

    Elsa se puso muy contenta y le dijo que podía quedarse en su casa que tenía dos habitaciones libres.

    Manuel venía con el hijo de Elsa y con su sobrino, se fueron a una montaña de arena que había en la playa. Elsa rebosante de alegría les hacía fotos y los grababa en video.

    Y es que no hay nada mejor como  tener la casa llena de afectos.

-MFC

Kety

 

   Que bien me lo he pasado hoy con mis amigas del parque Kety va vestida muy extravagante y Míriam y yo más discretas con kety siempre tengo luego una anécdota que contar una vez que salí  con ella estábamos sentadas en uno  de los muchos parques que hay en mi barrio y pasó una moto y ella le gritó por aquí no pueden pasar motos y él le contestó  que era un vigilante del ayuntamiento también a gritos.

   Y hoy después de muchos días sin vernos y eso que vivimos cerca al llegar al punto de encuentro que he sido la primera en llegar y le he querido dar un saludo  a  Kety  con los codos y se ha separado de mi para explicarme con un gesto que había que ponerse una mano en el corazón y a un metro de distancia.

   La tercera en llegar ha sido Míriam que tiene una leve cojera de nacimiento y es más sensible a pesar de estar con el móvil en la oreja con la otra mano me ha puesto la mano en el brazo y eso me ha hecho sentir su cariño.

   Y es que no hay nada mejor que sentir el calor del de al lado.

MFC

 

MARÍA ANTONIA

 

   Hace muchos años érase un niño llamado Rubén asistía cada mañana a la misma hora a clase particular con una maestra especializada en corregir la lateralidad cruzada de todos los niños de su pueblo, un pueblo situado en un monte desde el que se veía en su valle un río poco caudaloso.

   Todo empezó un día en el que  los padres de Rubén le pidieron  a la maestrilla que si le podía  dar clases porque estaba en tercero de primaria y había suspendido todo menos religión entonces la joven maestra que hacía un año que había acabado los estudios les preguntó sabe leer y escribir y los padres contestaron que no entonces la maestra que había hecho cursos de especialización les dijo con mucho optimismo que venga Rubén a mi casa lo antes posible porque no hay tiempo que perder y sinceramente les digo que no aprobará en septiembre porque esto es un proceso que requiere calma y les recomiendo que el niño vaya primero a este psicólogo que es el que me ha dado a mí el curso para reeducación de la lateralidad.

   Un psicólogo pero eso es grave y mi hijo no está mal de la cabeza y a la maestra en paro después de mucho insistir  por el bien del niño lo consiguió y se fue con Rubén y sus padres en el bus de línea a la consulta del psicólogo allí en la primera sesión le hizo preguntas a todos y un test hablado con el niño a solas y lo derivó a un neurólogo.

    Al cabo de un mes supieron los resultados y tenía falta de mielina en las células y tenía que tomar una medicación.

    Pasó el verano y el niño empezó la escuela para que no perdiera la socialización  de estar con el grupo clase y a media mañana salía el colegio para seguir a reeducación con Elsa la maestrilla.

   Elsa vivía en la parte baja del pueblo y Rubén en la alta el niño se recorría todo el pueblo montado en una burra llamada María Antonia y cuando le parecía se bajaba de ella y se quitaba los zapatos y los tiraba en algún tejado de una casa hasta que llegaba a la clase particular  dejaba a la burra atada a la ventana y entraba en clase donde  Elsa le enseñaba a diferenciar unas letras de otras con un juego de fabricación casera que habían elaborado ella y su hermana siguiendo el método que le habían enseñado en el curso de reeducación  entre ellas un abecedario de letras de lija y con ellas tenía que diferenciar con la vista y el tacto las letras b, d, p, q por ejemplo y también cuando Rubén prestaba atención componían frases .

   Había otro juego que era como un circuito de coches con todos los códigos de circulación y cochecitos de juguetes y el niño tenía que repetir la frase “cojo el coche rojo y lo pongo en el stop “

   Y así a base de esfuerzo por enseñar de Elsa y mucha paciencia para conseguir que Rubén atendiera en unos meses Rubén aprendió a leer y sus padres felices

   Elsa siguió  dándole clases  y le ayudaba con los deberes de la escuela hasta que se puso de lleno a trabajar en una escuela de la capital e iba poco por el pueblo. Y un día se encontró con Rubén que había acabado formación profesional pero ya sin María Antonia.

-MFC