Translate

SOL

 

     Sol era una niña gordita a la que Alicia le daba clases particulares, vivía en un piso de lujo con sus padres, su hermana y la criada, muy cerca de la escuela de magisterio donde Alicia estudiaba. A las cinco salía del colegio las teresianas con su uniforme de falda a cuadros y a esa hora la esperaba para ayudarle con los deberes.

     La criada les traía la merienda a las dos y luego se iba a su cuarto a hacer punto.

     La niña siempre se fijaba en su aspecto  <Alicia que tienes un agujerito en la manga de la camiseta> otras veces le decía< tienes el pelo muy bonito>, Alicia no le contestaba porque estaban por la labor y le decía <acábate pronto la merienda y dime la tabla de multiplicar>

     Un día traía en el bloc de dibujo un ejercicio que era hacer una flor geométrica utilizando el compás, a ella no le salía y se lo explicó con un ejemplo en un folio aparte, no era fácil para ella manejar el compás y así cada tarde hasta que Sol ya no la necesitaba, tenía autonomía que era lo que Alicia se había propuesto.

          Maribel

 

 

 

LA HUERTA DE MI ABUELA

 

     El otro día en casa de mi amiga Ana comí unas nueces que ella había traído de su pueblo, me las ofreció como nueces españolas me hicieron recordar las nueces de la huerta de mi abuela.

     Cuando yo era una niña iba con mi madre a coger nueces, granadas, almendras y membrillos. Los nogales se veían desde lejos, árboles grandes que daban nueces. Cuando caían al suelo ya maduras les quitábamos la piel negra y seca y aparecía la nuez más pequeña que las de los super de ahora que son las de Virginia.

     Las granadas manchaban mucho las manos y la ropa, pero tenían un sabor muy especial y pepitas que al morderlas el zumo era exquisito.

     También había membrillos que al morderlos te dejaban la boca seca y con ellos mi madre hacía dulce de membrillo poniéndolos al fuego y después de cocerlos y echarle azúcar y una vez hecha la pasta se depositaba en una caja de lata con un papel debajo para que no se pegara.

     Todos estos frutales de la huerta de mi abuela los tengo en el paladar desde niña y ahora de mayor cuando voy a una frutería no me voy sin las nueces, granadas o membrillos.

      Maribel

 

DÍAS FRÍOS

 

     En estos días fríos de invierno me acuerdo de cuando una amiga y yo fuimos a pasar el puente de la Inmaculada a Salamanca, al piso de su hermana donde no había agua caliente y me duché con agua fría.

      Ellas se extrañaban, pero claro ducharse es importante ya sea con agua fría o caliente.

     De Salamanca recuerdo la ruta de los estudiantes y la casa de las conchas. Los estudiantes nos tomábamos un vino en cada bar para entrar en calor.

     Ahora desde el Mediterráneo el clima es frio, pero llevadero y en Navidad nos reuniremos toda la familia y brindaremos, cantáremos villancicos y con el calor humano se está mucho mejor que aquellos días helados de la adolescencia en Salamanca.

 -Maribel

                                                     

A LA HORA DE DORMIR

 

Cuando vivía en casa de mis abuelos con mis padres y hermanos don José Calero nos hacía fotos.

 Él era un maestro del pueblo que se alojaba en casa de dos hermanas de mi abuelo. Mujeres solteronas que se ganaban la comida zurciendo ropa y haciendo remiendos a pantalones o abrigos.

 El maestro nos hacía muchas fotos a mis primas y a mis hermanos y a mí algunas las tengo de recuerdo.

Pero lo que más me asustaba a la hora de dormir eran las historias que nos contaba mi abuela sobre el cielo y el infierno. Yo luego tenía pesadillas, me despertaba viendo como un arcoíris de colores del que salían animales misteriosos, pero me tomaba una aspirina infantil, de las que tenía mi madre de color rosa y con sabor a chicle de fresa y me volvía a dormir.

Luego mis padres se mudaron de casa y allí a la hora de dormir mis padres sólo nos decían que rezáramos el Jesusito de mi vida eres niño como yo por eso te quiero tanto y te doy mi corazón y con esta oración no tenía pesadillas.

DEL TALLER


El taller de cerámica me da vida, salgo de casa andando y hablo con los compañeros, todos muy sonrientes se les ve muy felices. Sara es la mejor alumna y casi no habla lleva un piercing en la nariz y cada uno tiene un espacio para guardar las piezas y nadie me las rompe como cuando yo tenía dieciséis años y hacia extraescolares de cerámica y me rompieron una figura de mujer que hice.

Éramos tres alumnos y ahora solo estamos Sara y yo y el profe sustituto que está como un tren y es joven. Sabe mucho y nos reímos de anécdotas que nos pasan.

 Hoy me ha enseñado a hacer una maceta pequeña con un molde y luego yo la he decorado con un punzón.

Y me quedo esperando con ganas de que llegue el próximo día.

Maribel

LOS BOLSILLOS

 

Que alegría me daba ponerme el abrigo después de meses sin descolgarlo del ropero, cuando era niña me encontraba alguna moneda o un paquete de pipas de girasol.

Ahora desde la distancia y con los años me vuelve a pasar, hoy he sacado el abrigo de primavera y tenía una bolsa de pañuelos de papel y un billete de cinco euros.

Maribel

MI VECINA DE ENFRENTE


Hace ya muchos años mi madre iba mucho a casa de nuestra vecina de enfrente, unas veces a tender ropa en su corral, porque en el nuestro no daba el sol y la ropa tardaba mucho en secase.

También se iba después de comer a escuchar la novela en la radio, era más ameno que no sola. Lloraban, reían según lo que le pasara a Lucecita la protagonista.

 Yo la acompañaba y cuando me ponía a tender ropa ella amablemente me decía como se tendían las camisas y yo se lo agradecía. Una cosa más que había aprendido ya que yo estaba siempre estudiando o si no leyendo.

Maribel