Alicia
se acuerda de los veranos en su pueblo, iban a la plaza y en el quiosco se
compraban un corte de helado, la señora del quiosco sacaba una barra de helado y hacía un corte y le ponía dos galletas. Las había de turrón, que eran las que más les gustaban a sus padres.
A ella y a su hermana las que le
gustaban eran las de tres colores, vainilla, nata y chocolate.
De mocitas salían con los amigos a pasear por el paseo, desde donde se
veía el rio Guadiana y también se sentaban a comer pipas y cuando sus padres no
salían ellas les llevaban un corte.
A los dieciocho años compraban una botella de cerveza de cristal de un
litro y se iban al final del paseo allí estaba el balcón de Extremadura donde al son de la música, que salía del radiocasete,
se las bebían y tonteaban con algún chico.
-Maribel FC